Guía para la práctica del colecho de bebés y padres.

Colecho o dormir con tu bebé

Practicar colecho, desde el punto de vista de la crianza con apego, significa compartir el tiempo de sueño con tu hijo durante la noche y, si bien existen diferentes formas de hacerlo, lo más seguro es por medio de una cuna especialmente diseñada para ello: la cuna colecho o sidecar. De esta forma el adulto y el bebé disponen de su espacio independiente y al mismo tiempo están tan próximos que es posible tocarse con solo estirar ligeramente los brazos. 

El colecho es una práctica ancestral y, aunque en algunas zonas del mundo se ha obligado a que los bebés durmieran solos desde muy pequeños en habitaciones aparte, especialmente en algunos países occidentales, en los últimos años esta tendencia se ha empezado a revertir y son cada vez más los padres y madres que optan por dormir cerquita de sus peques. La razón más habitual por la que practicar colecho es por la comodidad que supone tenerlo tan próximo y que no sea necesario levantarse de la cama cada vez que el bebé se despierta de noche y sobre todo en el caso de las mamás que dan el pecho, ya que un niño suele demandar comer cada muy pocas horas también durante la noche.

SMSL Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante

Son numerosos los beneficios del colecho, ya no sólo para el niño, sino también para los padres. Principalmente mejora el sueño de toda la familia, ya que un bebé desde recién nacido se despierta numerosas veces durante la noche para comer y, en ocasiones, sencillamente porque necesita sentirse protegido y conectado a su madre, tal como se encontraba en el vientre materno. Despertarse tantas veces puede hacer que el descanso de sus padres se deteriore y el colecho evita que muchos de esos despertares del bebé tengan que atenderse levantándose y yendo a otra habitación, porque durmiendo cerquita del niño será fácil consolarlo o darle de comer sin apenas moverse de la cama. Recuperar el sueño después es mucho más rápido y por tanto todos dormirán más y mejor. El sueño de padres e hijos se acaba sincronizando con el paso del tiempo ya que el bebé “aprende” a dormir por imitación, escuchando la respiración del adulto, evitándose además posibles apneas de sueño. También los llantos nocturnos serán menores porque el bebé enseguida puede encontrar consuelo al tener a sus padres tan cerca y no sólo eso, si no que la temperatura de su cuerpo será más estable al estar en contacto con el adulto, por termorregulación.

Otro de los principales beneficios del colecho es que se reduce el riesgo de que el peque padezca SMSL o Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Este síndrome supone la muerte repentina del bebé menor de un año sin una causa aparente. Dormir cerca del bebé pone a los padres, y más aún a la madre, en un cierto estado de alerta incluso durmiendo, gracias al cual es mucho más fácil detectar que algo no va bien con su hijo.

NOTA: Para evitar otros riesgos, es importante llevar a cabo una serie de precauciones a la hora de dormir con el bebé, como evitar el alcohol y las drogas y evitar las pastillas para dormir para que el sueño no sea excesivamente profundo y se pierda el estado de alerta antes mencionado.

Asimismo, es más fácil que un bebé que se alimenta mediante leche materna termine lactando más cuando tiene a su madre cerca. Ella es su fuente de alimento y gracias a practicar colecho puede proporcionarle comida tantas veces como quiera también durante la noche sin el mayor esfuerzo, de forma más natural, rápida y sin desvelos

El colecho favorece la lactancia materna

Si quieres dormir cerquita de tu hijo, una muy buena forma de hacerlo, quizá la mejor, es con una cuna-colecho. Es la forma más cómoda y segura ya que compartir colchón puede acarrear riesgos, por ejemplo, de aplastamiento involuntario. Con este tipo de cunas, también llamada sidecar, duermes a pocos centímetros del niño pero cada uno dispone de su propio espacio para, en el momento que sea necesario, dormir cerca pero independientemente. Además, funcionan como una frontera física de la cama que evita que el bebé pueda rodar y caer como podría suceder si durmiera en el mismo colchón que sus padres. La mayoría de las cunas colecho disponen de un sistema de regulación de altura de la base donde va el colchón para igualarlo a la altura del colchón de la cama del adulto. De esta manera quedan a la par y, prescindiendo de uno de los laterales, ambos estarán conectados sin ninguna barrera física que separe a bebé y padre o madre.

Cuna colecho convertible

La mayoría de estas cunas colecho son después convertibles en otro tipo de mueble para poder sacarle partido más allá del tiempo en que se comparta espacio durante la noche. Cada familia elige cuándo pasar a su hijo a otra habitación y generalmente suele ser algo consensuado que surge de manera natural. No hay un límite de edad establecido siempre que se practique colecho de forma responsable y segura y todos los miembros de la familia estén de acuerdo con ello y lo disfruten.

En Apego.es contamos con una selección de las mejores cunas de colecho para que podáis compartir vuestras noches de la manera más cómoda, fácil y natural, desde el nacimiento de tu hijo. Recuerda que una cuna sidecar es la solución más segura y que tienes un sinfín de opciones entre las que elegir para que se adecúe a vuestros gustos y necesidades. Incluso si tienes más de un niño, no dejéis de compartir momentos juntos incluso durante la noche. 

Cunas Colecho

Apego, lo más natural para tu bebé